La vida no es justa. A veces nos atropella. Nos da miedo. Nos asusta. Las personas, a veces, tampoco somos justas. Puede que haya personas malas, que causen dolor. Todos causamos dolor. También hay personas buenas. Que curan. Y que, a veces, causan dolor. No podemos controlar el futuro. Aunque quizá es importante no dejar…
La chica bisiesta
Esta es la historia de una chica revolucionada que me dijo que cumplía los años un 20 de agosto, que tenía treinta y tantos. Pero debo confesaros que nunca la creí. Porque cuando me cogía la mano y corríamos por Madrid se oían las risas de los niños saltando en los columpios; olía a hiedra…
La chica bisiesta
Esta es la historia de una chica revolucionada que me dijo que cumplía los años un 20 de agosto, que tenía treinta y tantos. Pero debo confesaros que nunca la creí. Porque cuando me cogía la mano y corríamos por Madrid se oían las risas de los niños saltando en los columpios; olía a hiedra…
Valor añadido
La conocí una noche de verano, cómo no, en un concierto de Luis Ramiro, corriendo por las venas de su Madrid de chocolate y rosas. Lejos de ser un movimiento caótico, como todos los que sufrimos los locos inestables, acabó siendo paz en mi guerra, luz en mi tormenta, nana en mi insomnio. Acabó siendo…
Valor añadido
La conocí una noche de verano, cómo no, en un concierto de Luis Ramiro, corriendo por las venas de su Madrid de chocolate y rosas. Lejos de ser un movimiento caótico, como todos los que sufrimos los locos inestables, acabó siendo paz en mi guerra, luz en mi tormenta, nana en mi insomnio. Acabó siendo…
Lluvia en soledad
Hoy, por fin, llueve. Esta maldita ciudad se derrama por calles y tejados, con un plomizo gris cielo sobre las cabezas. Hoy llueve sin ti a mi lado. Y no soporto los semáforos ni los telégrafos ni los escaparates ni los paraguas anegados ni las aceras resplandecientes. Porque a la lluvia le faltas tú. Añoro…
Lluvia en soledad
Hoy, por fin, llueve. Esta maldita ciudad se derrama por calles y tejados, con un plomizo gris cielo sobre las cabezas. Hoy llueve sin ti a mi lado. Y no soporto los semáforos ni los telégrafos ni los escaparates ni los paraguas anegados ni las aceras resplandecientes. Porque a la lluvia le faltas tú. Añoro…
De los errores insoportables
Hoy no hay manera de escribir nada.
Renacimiento
Hace un par o dos de meses creé una carpeta en mi ordenador, y le puse de nombre «renacimiento». Era estrictamente profesional, y comencé a almacenar tareas y documentos para un resurgir profesional, un nuevo reto que me planteaba para demostrar que algo quedaba en mí. Y ese reto profesional implicaba también un reto personal….
De los errores insoportables
Hoy no hay manera de escribir nada.